A veces el problema no es que no estés cuidando tus pestañas — es que sin querer las estás maltratando. Estos son los cinco errores que vemos más seguido y cómo solucionarlos.
1. Dormir con maquillaje
El rímel y la sombra acumulada se filtran al folículo y debilitan la raíz. Resultado: pestañas más finas y caída prematura. Desmaquillá siempre, aunque sea con una toallita.
2. Frotarse los ojos al desmaquillar
La fricción arranca pestañas literalmente. Apoyá un disco con producto, mantenelo unos segundos y deslizalo con suavidad — sin tirar.
3. Usar rímel viejo
Cada rímel tiene una vida útil de 3-4 meses. Después de ese tiempo, no solo se seca: se vuelve un caldo de bacterias que irrita el ojo y debilita las pestañas.
4. Curlar pestañas sin cuidado
El encrespador es buen aliado, pero hacelo antes del rímel, con pestañas limpias. Una sola posición, 5 segundos. Nunca con producto ya aplicado: las quiebra.
5. Saltearte la fase de cuidado
Te maquillás todos los días pero no nutrís nunca. Es como pintar una pared sin imprimación. Sumá el sérum a tu rutina nocturna — 2 gotas y a dormir.
¿Estás haciendo alguno de estos? Sin culpa — empezás hoy ♡
